Asesinos de seis personas en Currulao (Antioquia) buscaban a paramilitares desmovilizados.
En las tres horas que estuvieron en el caserío, mataron a una amiga de un antiguo jefe del 'Bloque Bananero', a la suegra de un desmovilizado y a una joven cercana a otro.
En este corregimiento de Turbo (Antioquia) todavía comentan el cinismo disfrazado de buenas maneras que tuvieron los integrantes del grupo armado que el martes en la noche asesinó a tres mujeres y a tres hombres allí.
En una de las estaciones de su recorrido de muerte los homicidas le permitieron a un hombre que medio se vistiera antes de matarlo y en otra le ofrecieron disculpas a la familia de la muerta al descubrir que se habían equivocado.
De acuerdo con testigos, todo comenzó a las 9:45 p.m., cuando caía una tempestad que destechó muchas casas de Urabá. Justo hacía cinco minutos que casi toda la zona estaba sumida en un apagón que al parecer era producto de la misma tormenta.
La lluvia ayudó a los atacantes
Según el director nacional de la Policía, general Óscar Naranjo, eso facilitó la acción de los delincuentes, pues retrasó la respuesta de las autoridades, que no alcanzaron a actuar a tiempo aunque la incursión duró tres horas.
Alrededor de 8 hombres y una mujer armados con fusiles ingresaron en tres grupos, por el barrio Las Flores, Primero de Mayo y por la margen del río Currulao.
Al parecer buscaban a varios paramilitares desmovilizados con el 'Bloque Bananero' y al no hallarlos la emprendieron contra sus allegados.
Dos encapuchados iban señalando las viviendas para victimizar a sus ocupantes.
En el barrio Primero de Mayo sacaron a Lezly María Mejía, de 39 años, y la mataron en la puerta. Era pitonisa de mucha trayectoria y reconocida amiga del ex líder del 'Bananero' Carlos Vásquez, alias 'Cepillo', quien murió en un accidente automovilístico en agosto del 2006.
Lenis Fuentes se ganaba la vida vendiendo chance. También estaba en la casa de otro ex 'para' y cuando llegaron atropellando la entrada, él saltó por un alambrado, pero a ella la alcanzaron las
balas.
balas.
La mataron debajo de la cama
Lodofelis Coa Benítez, una indígena de 43 años, se metió debajo de la cama y en ese mismo sitio la balearon los atacantes.
"Creyeron que el que estaba escondido era su yerno, un desmovilizado. Después les pidieron disculpas", relató un vecino.
Donde Éver de Jesús Castro Pérez, un expendedor a domicilio de productos de panadería, de 26 años, ni siquiera tuvieron que tocar, porque la casa es tan humilde que atravesaron el plástico negro que hacía las veces de pared.
Él dormía en calzoncillos y por eso les pidió que por lo menos lo dejaran vestir. Tan pronto se puso el pantalón lo acribillaron en presencia de su esposa y tres niños menores de 6 años.
Ayer en la mañana un pequeño de 11 años lloraba en la misma acera donde mataron a su padrastro, el obrero bananero Eduardo Antonio Pérez Segura.
Las autoridades confirmaron el fallecimiento de una sexta persona, de sexo masculino, pero no revelaron su nombre.
El general Naranjo dijo en Medellín que se barajan dos hipótesis sobre los hechos: que sea una acción de las Farc, pues Currulao está al pie de la Serranía de Abibe, de donde esa guerrilla nunca se ha ido.
O una retaliación de narcotraficantes por el decomiso de coca y armas en días pasados.
Vecinos de Currulao se inclinan más por la versión de que se trate de una incursión guerrillera, ya que en mayo pasado en la vereda Arenales, muy cerca del casco urbano de Currulao, hombres del frente 58 de las Farc asesinaron a cuatro personas, entre ellas a una niña de 3 años.
Centro de disputa
Desde el primer pulso de la guerrilla con los paramilitares en el eje bananero de Urabá, en la segunda mitad de la década de los 90, Currulao fue uno de los sitios más afectados por las matanzas que se hacían mutuamente.
De ser un corregimiento de influencia guerrillera pasó, en medio de esa disputa, a ser plenamente controlado por los paramilitares.
Después de la desmovilización del 'Bloque Bananero', el 25 de noviembre del 2004, se convirtió de nuevo en un territorio en disputa, no solo de las Farc sino de bandas emergentes.
A finales del 2006, un abaleo entre desmovilizados dejó 4 muertos, y apenas la semana pasada, de acuerdo con el personero de Turbo, Carlos Arturo Perea, las Farc asesinaron a dos informantes del Ejército en el alto de Pío López.
"La falta de fluido eléctrico impidió una acción más eficaz de la Fuerza Pública, pero de todas manera estamos investigando a ver si hay alguna responsabilidad", señaló el general Óscar Naranjo, director nacional de la Policía.
ARTICULO REVISTA SEMANA
Después de una década, Turbo vuelve a sentir el pánico por
una masacre contra civiles indefensos
Un grupo armado –según las autoridades todos los indicios
apuntan a las Farc– llegó hasta el corregimiento de Currulao y asesinó a cinco
personas. Se investiga si las víctimas eran desmovilizados de las AUC.
Urabá volvió a sentir el dolor por una masacre. Cinco
campesinos –tres mujeres y dos hombres– fueron asesinados en el municipio de
Turbo, en el departamento de Antioquia, una zona estratégica para el tráfico de
drogas que antes estaba bajo el control de grupos paramilitares pero que
recientemente ha caído bajo la influencia de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia, Farc.
Este es uno de los elementos que las autoridades tienen para sustentar la tesis de que los autores fueron miembros de ese grupo armado.
El alcalde William Palacio dijo a radio Caracol que “por la zona es muy probable que sean las Farc”. Según Palacio, los campesinos asesinados eran paramilitares desmovilizados y guerrilleros que abandonaron las filas de ese grupo ilegal.
Sin embargo, la periodista Beatriz García, dijo telefónicamente a la AP desde Turbo, que ninguna de las víctimas estaba relacionada con grupos armados ilegales. “Al parecer, no hay ningún vínculo que relacionen entre sí a las víctimas... fueron asesinatos selectivos.... fueron de casa en casa buscando la gente”, señaló la periodista.
Carlos Beer, un líder comunitario, dijo a la AP que al menos unos 70 subversivos entraron al caserío de Currulao, en donde los habitantes viven principalmente del cultivo de plátano y banano, y que también realizaron ataques indiscriminados contra los habitantes que dejaron al menos 11 heridos.
“Hay mucha presencia de la Farc en la zona... la guerrilla dio un campanazo de alerta hace una semana cuando asesinaron un campesino en las afueras del pueblo”, dijo Beer. Agregó que no tenía información sobre si las víctimas estaban relacionadas con los grupos armados ilegales.
El alcalde Palacio aseguró que los supuestos guerrilleros incursionaron el martes por la noche en el caserío, fueron de puerta en puerta buscando con un listado de nombres a sus víctimas y luego los ejecutaron con tiros en la cabeza.
Palacio resaltó su preocupación por la falta de respuesta de las Fuerza Pública en la zona, ya que el caserío cuenta con una estación de Policía que no se percato de la incursión de los supuestos guerrilleros que duró unas tres horas.
“Es una zona muy deprimida, donde habitan personas de muy pocos recursos”, dijo Palacio.
El caserío de Currulao se encuentra a solo unos 10 minutos por carretera del puerto de Turbo, ubicado en el Golfo de Urabá, que es una ruta estratégica para el tráfico de armas y drogas por el océano Atlántico. Turbo se encuentra a unos 470 kilómetros al noroeste de la capital.
Palacio descartó que los motivos del asesinato estuvieran relacionados con el narcotráfico ya que se trataba de campesinos de escasos recursos.
Hasta 2006, esa zona estuvo bajó el control del comandante paramilitar Freddy Rendón Herrera, alias ‘El Alemán’, quien se desmovilizó como parte de un acuerdo de paz con el gobierno del presidente Álvaro Uribe.
Desde entonces las Farc han intentado retomar el poder en la zona y a mediados del año pasado decapitaron a 13 campesinos que al parecer era colaboradores de los paramilitares.
Las Farc son la guerrilla más antigua del continente, cuentan con unos 15.000 combatientes y llevan más de 40 años intentando imponer un régimen de izquierda en el país por la vía armada.
Este es uno de los elementos que las autoridades tienen para sustentar la tesis de que los autores fueron miembros de ese grupo armado.
El alcalde William Palacio dijo a radio Caracol que “por la zona es muy probable que sean las Farc”. Según Palacio, los campesinos asesinados eran paramilitares desmovilizados y guerrilleros que abandonaron las filas de ese grupo ilegal.
Sin embargo, la periodista Beatriz García, dijo telefónicamente a la AP desde Turbo, que ninguna de las víctimas estaba relacionada con grupos armados ilegales. “Al parecer, no hay ningún vínculo que relacionen entre sí a las víctimas... fueron asesinatos selectivos.... fueron de casa en casa buscando la gente”, señaló la periodista.
Carlos Beer, un líder comunitario, dijo a la AP que al menos unos 70 subversivos entraron al caserío de Currulao, en donde los habitantes viven principalmente del cultivo de plátano y banano, y que también realizaron ataques indiscriminados contra los habitantes que dejaron al menos 11 heridos.
“Hay mucha presencia de la Farc en la zona... la guerrilla dio un campanazo de alerta hace una semana cuando asesinaron un campesino en las afueras del pueblo”, dijo Beer. Agregó que no tenía información sobre si las víctimas estaban relacionadas con los grupos armados ilegales.
El alcalde Palacio aseguró que los supuestos guerrilleros incursionaron el martes por la noche en el caserío, fueron de puerta en puerta buscando con un listado de nombres a sus víctimas y luego los ejecutaron con tiros en la cabeza.
Palacio resaltó su preocupación por la falta de respuesta de las Fuerza Pública en la zona, ya que el caserío cuenta con una estación de Policía que no se percato de la incursión de los supuestos guerrilleros que duró unas tres horas.
“Es una zona muy deprimida, donde habitan personas de muy pocos recursos”, dijo Palacio.
El caserío de Currulao se encuentra a solo unos 10 minutos por carretera del puerto de Turbo, ubicado en el Golfo de Urabá, que es una ruta estratégica para el tráfico de armas y drogas por el océano Atlántico. Turbo se encuentra a unos 470 kilómetros al noroeste de la capital.
Palacio descartó que los motivos del asesinato estuvieran relacionados con el narcotráfico ya que se trataba de campesinos de escasos recursos.
Hasta 2006, esa zona estuvo bajó el control del comandante paramilitar Freddy Rendón Herrera, alias ‘El Alemán’, quien se desmovilizó como parte de un acuerdo de paz con el gobierno del presidente Álvaro Uribe.
Desde entonces las Farc han intentado retomar el poder en la zona y a mediados del año pasado decapitaron a 13 campesinos que al parecer era colaboradores de los paramilitares.
Las Farc son la guerrilla más antigua del continente, cuentan con unos 15.000 combatientes y llevan más de 40 años intentando imponer un régimen de izquierda en el país por la vía armada.
Poblado con una larga historia de matanzas
1. El primer hecho violento que sacó del anonimato a este caserío de Urabá fue en 1991, cuando las Farc mataron a tres personas, entre ellas a un vigilante de la finca La Toyosa, en un sitio público de la población.
2. En 1995, guerrilleros llegaron a la finca Agripina y asesinaron a Nelson Bedoya, el administrador, y a los obreros Rafael Romero y Javier Ramírez. Todos eran del Partido Comunista.
3. El 10 de enero de 1996 se registró la primera masacre de trabajadores de una finca bananera del corregimiento. Ese día, un comando de las Farc asesinó a cinco empleados y dejó heridos a otros dos.
4. El 14 de septiembre de ese mismo año ocurrió otra masacre. Guerrilleros de las Farc asesinaron a seis campesinos en otra finca bananera, a escasos 10 minutos de Currulao.
5. La más grave masacre fue el 9 de marzo de 1997. En un recorrido mortal, guerrilleros del Frente 5 de las Farc mataron a nueve personas. Cuatro en la heladería Añoranzas y cinco más en las calles del pueblo.
6. En noviembre del año pasado la muerte volvió a esta zona cuando, al parecer, milicianos de las Farc asesinaron a cuatro desmovilizados ex integrantes del 'Bloque Bananero' de las autodefensas.
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